Me encantan los robots, el haber estado tantos años viendo Mazinger Z tenía que haberme traido consecuencias y el que me gusten estos cacharros es una de ellas…
Los robots con forma de serpiente, de los que voy a hablar hoy, pueden utilizar sus grados de libertad (el grado de libertad en robotica se refiere a la capcidad de rotación/movimiento de una articulación) para acceder a sitios en los que la gente y otra maquinaria no podrán alcanzar nunca. Además, estos dispositivos altamente articulados pueden coordinar sus movimientos para realizar proezas que un robot que utilice ruedas jamás podría conseguir. Lo que convierte a estos en dispositivos altamente versátiles, pudiendo imitar comportamientos de rastreo, escalada o la natación, por que estos pequeños son capaces hasta de nadar.
Sus usos son muchos desde ayuda en desastres como terremotos, la comprobación de tuberías, uso militar…si quereis verlo en funcionamiente echarle un ojo al siguiente vídeo.
Autor: nekrodomus Hace unos 30 años nací en Sevilla y aunque desde la infancia he estado rodeado de ordenadores no puede decirse que haya estado vinculados a ellos hasta que no empece a estudiar una carrera superior. Por suerte para el mundo informático mis notas no fueron lo suficientemente buenas como para hacerme médico, por lo que hubo un giro en mis vocaciones y empecé a estudiar el título de Técnico Superior en Informática de Sistemas, después de lo cual pasé a estudiar la carrera de Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas. Allí fue donde me pelee, junto con Enrique, con muchas asignaturas difíciles. Tras acabar la carrera, y casi sin darme cuenta, me vi trabajando en una consultora de informática de Madrid. Lugar en donde vivo actualmente y donde desarrollo labores de programador, diseñador gráfico....
Si te preguntas por lo que espero de este proyecto, pues comenzar en algo en lo debería de haberme puesto hace un tiempo. Siempre he estado interesado en los blogs y salvo algunos breves escarceos en este mundo, nunca me puse en serio a escribir, y es algo que quiero cambiar.
Saludos,
Carlos Jiménez