Los LCDs (monitores de cristal líquido) han dejado de ser el sueño de muchos de nosotros a medida que los precios y la tecnología ha ido mejorando, y ahora es bastante fácil encontrar este tipo de monitores delante de nuestros ojos. Pero si aún no has realizado el salto de tu antiguo CRT (monitor de tubo de rayos catódicos) y piensas dar el salto a esta tecnología pronto, quizás te interese conocer algunos aspectos para decidir que monitor comprar entre la multitud de opciones que se te presentarán cuando llegues a la tienda.
No sé desde que lugares me leeis, pero en España, que es donde os escribo, la moda y el furor por sustituir los antiguos televisores CRT (tubo de rayos catódicos) por pantallas planas está a la orden del día, desde el primer momento en que estos aparatos aparecieron en el mercado teniamos dos opciones, televisores lcd o plasma, en un principio la cosa estaba reñida, pero últimamente por la bajada de precios y aumento en la calidad y tamaño de los paneles de cristal líquido, los televisores lcd se estaban imponiendo, digamos también que conseguir mayores resoluciones es más facil en estos últimos, otras características a su favor son el menor consumo y mayor vida útil.
Las pantallas de plasma se estaban quedando como tecnología secundaria a pesar de haber colocado muchos aparatos en el mercado. Es justo decir que también cuentan con ventajas, mayor ratio de contraste en la imagen o mejor tiempo de respuesta. Incluso desde mi punto de vista alguna de las mejores pantallas del mercado son de plasma, un ejemplo la Pioneer Kuro PDP-LX508D.